Después de duros debates en la Asamblea General, la decisión de legalizar las máquinas tragamonedas en Maryland estaba en manos de los votantes, y decidieron que sí. Los votantes decidieron 59-41 la legalización.
Una enmienda constitucional permitirá más de 15.000 máquinas tragamonedas en cinco localidades, incluyendo las ciudad de Baltimore y los condados de Allegany, Anne Aundel, Cecil y Worcester.
El Jockey Club de Maryland (dueño de las pistas en Laurel) es único lugar en Washington donde la legalización de las máquinas tragamonedas pide un palacio para slots y ha anunciado su intención de aplicar por una licencia.
Pamela Marshall votó por los tragamonedas, diciendo que ella estaba impactada por la cantidad de matrículas de Maryland que ve cuando ella va a jugar en las cercanías de Charles Town. Ella piensa que el dinero podría ser permanecer en Maryland en vez de engordar las rentas de otros estados.
Meredith Farley votó en contra de la legalización de las máquinas tragamonedas, porque ella cree que esto incrementaría el crimen en el estado.


